De acuerdo con el especialista Manuel Moya, director general de Producción del INH, alrededor de 20 personas de las diversas áreas de esta dirección trabajan diariamente para crear estas unidades que son imprescindibles en el diagnóstico de SARS-CoV-2.

El galeno resaltó que estos dispositivos cumplen con todas las pruebas físico-químicas y microbiológicas para garantizar la funcionalidad del producto.

“Este proyecto nace en marzo de 2020 cuando se decretó la cuarentena y se concretó en mayo. En vista de la necesidad de autoabastecimiento. Nuestra meta era fabricar 10 mil unidades mensuales, pero debo reconocer el empeño, el ingenio y la constancia del personal puesto que ya hemos alcanzado los 30 mil Medios de Transporte Viral. Estos han sido distribuidos por el Ministerio de Salud en toda la geografía nacional”, manifestó.

Moya explicó que el objetivo primordial de los estuches de recolección es mantener la viabilidad del virus, en este caso, SARS-CoV-2, para que las muestras lleguen al laboratorio en las condiciones apropiadas y se obtenga el diagnóstico correcto.

“El Instituto Nacional de Higiene tiene un compromiso con la salud pública venezolana. La Dirección General de Producción tiene el deber de proveer de bienes y servicios de calidad a todos los laboratorios del Instituto y de la Red de Salud Pública  del país. Nos propusimos desarrollar este proyecto trabajando desde la adecuación y estandarización de las fórmulas de las soluciones bases hasta obtener el producto final  requerido. Se trabajó en la fórmula a partir de los componentes y se fue adecuando. Nosotros la tropicalizamos, fue un trabajo de equipo”, enfatizó.

Añadió el director general de Producción del INH que la caja que contiene estos dispositivos es toda una innovación, ya que este empaque sirve como gradilla para procesar las muestras y puede refrigerarse sin sufrir daños.

Enlaces