De acuerdo con la investigadora, trabajadora de la Corporación para el Desarrollo Científico y Tecnológico (Codecyt), es necesario garantizar los alimentos y el bienestar a la población a través del conocimiento, la ciencia y la innovación, por lo que estudiar el aparato fotosintético de las plantas permite conocer cuáles son las especies que pueden tener mejor y mayor adaptabilidad a las altas temperaturas, a la sequía y a altas concentraciones de CO₂.

“Escogí el cacao criollo venezolano porque es uno de los mejores cacaos del mundo. Este rico fruto está catalogado como un cacao fino de aroma, y tiene un gran valor económico para nuestro país; por eso es tan importante impulsar su estudio científico para incrementar la producción”, manifestó.

En este sentido, Fabiola Ríos explicó que su proyecto estudiará el aumento de las concentraciones de CO₂ y el aumento de las temperaturas (efectos del cambio climático) en varios clones que se encuentran en la finca Las Bromelias, sector de Cumboto, ubicado en Ocumare de la Costa, estado Aragua.

“Tengo año y medio trabajando en este tema. Por lo general, a mayor tasa de fotosíntesis, hay una mejor respuesta de las plantas a las condiciones ambientales; también, puede haber mayor asimilación de nutrientes, así como una mayor producción de hojas y frutos, y crecimiento de las plantas”, indicó.

Formación en México

El proyecto para evaluar el efecto de una alta concentración de CO₂ y un aumento de la temperatura sobre el cacao criollo incluye un proceso de formación en México, específicamente en el Instituto Tecnológico de Conkal.

Fabiola Ríos comentó que este centro académico tiene toda la tecnología y la práctica establecida, todo a través de una novedosa plataforma llamada "Arduino", la cual mediante  software y hardware libre es capaz de modificar o controlar las condiciones ambientales requeridas.

“Mediante los controladores construidos con la plataforma Arduino se permitirá controlar las dos variables ambientales de mi proyecto, en cámara de crecimiento, hechas de cristal, donde se controlan las concentraciones del CO₂  y las temperaturas y se determinarán los parámetros ecofisiológicos generados por dichas condiciones. La idea es que aprenda el funcionamiento de estos equipos para luego traer esta tecnología a Venezuela y poder evaluar cómo se comportaría nuestro cacao criollo bajo estas condiciones de cambio climático”, detalló.

Añadió la joven estudiante que los controladores construidos con el sistema operativo Arduino es una excelente inversión para Venezuela puesto que es muy económico con respecto a los de otros sistemas operativos existentes en el mercado internacional.

Analizador infrarrojo de gases

Según Fabiola Ríos, este estudio científico requiere de un equipo denominado analizador infrarrojo de gases, cuyo objetivo es evaluar cómo se comporta y cómo ocurre el intercambio gaseoso entre la hoja y el ambiente.

“El analizador evalúa la fotosíntesis, el intercambio, la transpiración, la conductancia estomática, que es un valor muy importante; es la apertura de los estomas a nivel de la hoja y eso nos permite calcular la fisiología de las plantas in vivo. Podemos controlar la intensidad lumínica, en el momento cuando la hoja perciba esos fotones, y con esa luz, comienza todo el proceso de fotosíntesis, asimilación de CO₂, y eficiencia en el uso de agua”, señaló.

En este sentido, Ríos declaró que, a través de unas gráficas que se construyen con los datos generados por el analizador, se pueden tomar las medidas de tasa de fotosíntesis, la concentración de CO₂ intercelular y el déficit de presión de vapor entre la hoja y el aire.

“Podemos controlar, a través de la cámara, la humedad relativa, la temperatura y la intensidad lumínica que será liberada en la cámara. Escogemos la hoja porque es la parte de la planta que procesa los nutrientes, mediante la fotosíntesis. Concluyendo con los resultados de esta investigación se podrá conocer el comportamiento de los parámetros fisiológicos a estas condiciones, ocasionados por el cambio climático, y poder escoger los materiales vegetales que mejor se adapten a dichos cambios”, comentó.

La investigadora aprovechó la oportunidad para invitar a todos los jóvenes y las jóvenes a involucrarse en el estudio científico, a luchar para levantar a Venezuela.

“Los que nos quedamos en nuestra patria sí podemos. Debemos aprovechar el conocimiento y la información, y eso también depende de nosotros. También, divulgar la información y dar a conocer el trabajo que se hace y los beneficios que puede traer a todos los venezolanos y las venezolanas”, puntualizó.

 

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